Un padre con su hijo en el tren. En el asiento de enfrente otro señor leyendo su periódico. El crío, que aburrido, empieza a tocar la vaina al señor del periódico; le pisa, le arruga el periódico, le tira la maleta sobre su cabeza… Al final se le hinchan las pelotas y le dice al padre:
- si fuera mi hijo, ya le hubiera dado un tortazo bien merecido
- Yo también si fuera el SUYO
Apr 15th